Tal como anticipaban las encuestas, Gustavo Posse obtuvo una victoria con mucho sabor a derrota. Si bien obtuvo 40% de los votos, le cortaron 16% con respecto a Vidal, mientras que Marcos Hilding Ohlsson en su armado con Carlos Castellano obtuvieron el segundo lugar, con el 22% de los votos, ubicándose en un trampolín de cara a Octubre donde podrá disputar la Intendencia y con chances reales de poder ganarle a la histórica familia Posse.
Lo meritorio del resultado obtenido por Hilding Ohlsson y ConVocación Cívica es que son votos incuestionablemente propios porque los vecinos tuvieron que cortar la boleta para poder elegirlo. En cambio Gustavo Posse, que fue con el caballo del comisario, la boleta ganadora y completa en San Isidro de Macri y Vidal, no puede decir que todos los votos son de él, porque le cortaron miles de votos y obtuvo muchos sufragios por simple arrastre. Gente que eligió votar a Macri y/o Vidal y sin querer o sin saber, estaba votando a Posse como Intendente; miles de votos obtuvo de esa manera.

Las encuestas previas le daban a Hiding Ohlsson alrededor de 30% de los votos, de los cuales perdió porque no todos lo que lo querían votar se animaron a cortar boleta. Mientras tanto, el intendente, que las encuestas le daban un 36% de los votos, pudo sumar muchos más gracias al arrastre de votos extra de Vidal.
Sin embargo, con estos resultados el escenario local se encamina a una polarización entre dos candidatos: Posse vs. Hilding Ohlsson.
En las filas de ConVocación Cívica se entusiasman con el ejemplo de Luis Andreotti en San Fernando en el año 2011, cuando con boleta corta, y vecinalista, obtuvo un 24% de los votos en Agosto, y terminó en Octubre con un masivo 44% de los votos pulverizando a Amieiro (que como Posse estuvo décadas en el poder) que iba con boleta completa de Cristina (cuando obtuvo el 54% de los votos a nivel nacional). Los vecinos eligieron cambiar, cuando vieron una opción sana y competitiva. Luego de duplicar sus votos en dos meses (de Agosto a Octubre) Andreotti se transformó en el mejor intendente del conurbano bonaerense luego de derrotar en las urnas a un histórico Barón del Conurbano. En las filas de Marcos Hilding Ohlsson y Carlos Castellano murmuran lo que dicen los burreros: “caballo que alcanza, ganar quiere”.
