
En el marco de las elecciones internas de Juntos por el Cambio para definir al candidato presidencial, se disputan dos tipos de liderazgos, el de Patricia Bullrich -ex ministra de Seguridad durante la gestión de Mauricio Macri- quien emerge como una figura destacada con experiencia para liderar el proyecto opositor en Argentina. Y, por otro lado, Horacio Rodríguez Larreta- el jefe de gobierno porteño- que busca un salto en su carrera política pensando que va a poder traspolar la gestión en la ciudad de Buenos Aires a un país complejo y heterogéneo en cuanto a las necesidades.
La interna no sólo define quien sería el elegido para octubre, elige el futuro presidente de los argentinos ante un gobierno golpeado por la inflación, la inseguridad y la crisis económica que, tal como demuestran las encuestas, son los principales problemas a los que nos enfrentamos. La necesidad de llevar orden y decision para batallar con estos flagelos es imperioso para cambiar de una vez y para siempre a la Argentina.
En las elecciones internas del 13 de agosto se define un rumbo, la necesidad de ir a votar es imperiosa, porque la falta de electores beneficia a los oficialismos, nada puede cambiar sin una ciudadania comprometida.
No hay que dejar las cosas a medias, profundizar el cambio es urgente. Con medias tintas no se puede gobernar, se necesita firmeza y experiencia en una Argentina complicada y aturdida.
