Varios dirigentes creen que el apellido Posse sólo no alcanza para ganar estas elecciones. Con 28 años de edad y con dudas sobre las habilidades de liderazgo y carisma, no creen que la candidata pueda ponerse al frente de uno de los municipios más ricos del país.

SAN ISIDRO.- A menos de 15 días de las elecciones, se viven momentos de tensión dentro del Possismo. Ya han sido varios los dirigentes que se han manifestado públicamente sobre una preocupación que conllevan hace años pero que no se han animado a expresar antes: Macarena Posse no tiene lo que se necesita para ser la sucesora de Gustavo, su padre.
El plan parecía simple: por una cuestión de dinastía, la sucesora natural de Gustavo Posse, su padre, era su hija Macarena. Pero no todo en la política es sangre y apellido. Se necesita tener un conjunto de cualidades que motiven no solo al electorado a votarla sino, además, a la militancia a moverse.
Según fuentes internas del radicalismo local, Macarena no estaría contagiando esa motivación necesaria para militar la lista. Le cuesta mucho hablar en público (al punto que su spot de campaña con Santilli apenas habla 3 segundos y le tiembla la voz), parece desinteresada de la gestión -o al menos la desconoce- e incluso muchos creen que de no ser por su padre, ella jamás hubiese tenido una chance siquiera de haber sido concejal en el 2021.
Su edad tampoco parece ser un tema menor. Con 28 años, muchos creen que carece de la experiencia adecuada para ponerse al frente de San Isidro, un distrito con un presupuesto superior aproximado de unos 50 mil millones de pesos y con 300.000 habitantes. «Como intendente de San Isidro uno tiene una gran responsabilidad que requiere de un excelente manejo político. Es un distrito rico, con habitantes muy atentos a la gestión y que no van a querer que una persona tan jóven y sin experiencia sea la que tome decisiones tan relevantes sobre el hospital o la seguridad», argumentan.
Por otro lado, varios referentes jóvenes (y no tan jóvenes) creen que Macarena hace las veces de cuello de botella para que otros dirigentes y funcionarios con vuelo propio -y para muchos más competitivos electoralmente- puedan seguir creciendo y alimentando
Otra gran preocupación es que la candidata estaría siendo muy resistida por el típico votante sanisidrense. No solo por su falta de experiencia, sino también porque gran parte del electorado no coincide con que 3 generaciones de Posse (Melchor, Gustavo y ahora Macarena) gobiernen de forma continuada por 50 años. Esto genera otra inquietud extra a los referentes Possistas: creen que estas PASO será una elección muy cerrada lo cual, para muchos, implica poner en riesgo sus propios empleos en el municipio.
Con todo esto en juego, ya son varios los Possistas que han actuado rápido huyendo de un posible batacazo y se han acercado a las filas del competidor, Ramón Lanús. Creen que el candidato de Patricia Bullrich tiene mas chances de ganar las PASO y que le será útil tener gente cercana a la gestión pasada de confianza para poder afrentas los primeros pasos en la gestión municipal.
